La casa literaria
 FAQFAQ   BuscarBuscar   MiembrosMiembros   Grupos de UsuariosGrupos de Usuarios   PerfilPerfil   RegistrarseRegistrarse 

Fecha y hora actual: Sab Dic 07, 2019 11:22 pm
Entre para ver sus mensajes privados | Login
ELIZABETH BATHORY, LA CONDESA SANGRIENTA II -VÍCTOR VIRGÓS-

 
#
Publicar nuevo tema   Responder al tema    Foros de discusión -> Nuestros relatos -> Terror
Ver tema anterior :: Ver tema siguiente  
Autor Mensaje
BLADERUNNER






Registrado: 22 Ene 2009
Mensajes: 229
Ubicación: Madrid

Sexo:Este usuario es un Hombre

MensajePublicado: Mie May 16, 2012 2:42 pm    Asunto: ELIZABETH BATHORY, LA CONDESA SANGRIENTA II -VÍCTOR VIRGÓS- Responder citando

Publicado: Mie May 16, 2012 1:34 pm Asunto: ELIZABETH BATHORY, LA CONDESA SANGRIENTA II -VÍCTOR VIRGÓS-

"ELIZABETH BATHORY, LA CONDESA SANGRIENTA II

-VÍCTOR VIRGÓS-

La deriva de sueños panorámicos, cuando las tinieblas tiraban de mi alma para mecerla en sus brazos crepusculares, prosiguió con renovada intensidad durante semanas tras la dilatada e ilustrada perorata aleccionadora de mi conspicuo amigo Leandro

El flujo onírico retomó el brioso caminar, como de torbellino galopante e infatigable, pero la esencia contextual ejecutó un viraje de remodelación sorpresiva.

El castillo de la condesa sangrienta se había desvestido de hiedras y ahora el Parador de Cobas se me antojaba un lugar mucho menos espeluznante, más bien cautivador e invitador.

La imponente estructura pétrea mantenía su original tonalidad roja, aunque menos salvaje y brutal, más rayana a la belleza que a la crueldad abyecta y atemorizante.

El interior seguía rezumando ese baño siniestro de fulgores encarnados, aunque se me antojaban en esta ocasión como una liviana bruma disipada que acogía de buen grado la mezcolanza interracial de colores más afables que se balanceaban entre los céreos, ebúrneos, caobas y grises.

Entre madejas y lianas enmarañadas, convertido en caballero andante a la vieja usanza, me veía en mis sueños a lomos de un corcel blanco como la nieve tempranera, que me conducía al trote hasta una singular sala circular impregnada de luz celestial.

En esta fase del sueño, algo me perturbaba, algo me alertaba de un peligro incierto que no lograba discernir ni elucidar su fuente de origen.

Me encontraba en una habitación de suntuosa elegancia, con impecables suelos de marmol blanco y paredes rosadas, asalmonadas y rojas, con tendencia a decaer en los devaneos caprichosos de un arcoiris engolado que tuviera predilección por los rojos sanguíneos.

La condesa sangrienta estaba sola, aprisionada en un exíguo vestido de color vino, en medio de aquella sala recóndita, a la que se accedía a través de un rústico portón de madera oscura que me recordaba las puertas añejas y chillonas que abría y cerraba de manera furtiva en mi niñez, en la casa solariega de mi abuela materna, Matilda, cuando me aprestaba a fisgonear a hurtadillas las conversaciones de "los mayores".

En mi sueño premonitorio, que tenía un matiz de creciente desasosiego y sentimiento de culpa, había desaparecido la figura del inmenso felino negro que cubriera la desnudez lumínica de su protectora, o, como había mencionado mi amigo Leandro, la prisionera cautiva del dios egipcio Bustibel.

Reparé en una mesa ovalada donde estaba escrito mi nombre, tachado, como el recuerdo aciago de un enemigo que debe ser eliminado. De algún modo, aquel pensamiento parecía tener algún sentido para mí...
Me sentí cada vez más y más turbado.

En aquella mesa estaba mi nombre, y alguna cosa más... una tarjeta, donde podía leerse una información brevísima: DAISY LANDON, PARADOR DE COBAS, PUENTE OCULTO S/N, EL FERROL, LA CORUÑA.

Una mañana, aún con el vívido recuerdo en mi mente de un galope brevísimo hasta la misteriosa sala circular, decidí telefonear a mi amigo Leandro. Pretendía ponerle al corriente del devenir permutado de mis sueños.

No omití el menor detalle, esperaba una torrencial avenida de datos informativos alojados en esa testa suya, pilar de erudición.
Le hablé sin rodeos de la transfiguración de Elizabeth Bathory contemporánea, renacida ahora en la vida prestada de la propietaria del hospedaje.

Ahora se llamaba Daisy Landon, le dije.

Mi amigo, en esta ocasión, se mostró mucho más taciturno y sobrio en palabras. No me acuchilló con su verborrea de conjeturas conspicuas. Percibí su mutismo como falta de interés o bien tenía la mente en otra parte, volando hacia otros derroteros...

Eso sí, me instigó con contumacia a viajar hasta el Parador de Cobas para ver en primera persona el cuadro que parecía, de algún modo arcano, vinculado a mis sueños.

UNA SEMANA DESPUÉS...

Basilio cerró los postigos de las ventanas y puertas del parador. Una noche más todo quedó sumido en el silencio, en las penumbras...

Intuí, desde mi mazmorra de piedra enmohecida e inmunda, cómo se alejaba por ese corredor angosto y enmoquetado con lona roja que conducía a los aposentos del personal.

Con la llegada del ocaso, cuando se extinguía la llama de la realidad civilizada y neutral de los clientes que deambulaban por el bar, la zona de recreo o cualquiera de las instalaciones del parador, comenzaba un nuevo ritual de sueños premonitorios.

En ellos conocí la realidad, vinculada a mis sueños, vinculada a este viaje a El Ferrol que me mantiene amarrado a una celda de castigo.

Todo había sido una ingeniosa martingala urdida por el benévolo Bustibel. Con sus sueños inducidos me había conducido a esta mazmorra de podredumbre y reclusión.

En mis sueños, permutados una vez más, un felino descomunal, que tenía la capacidad de adoptar la forma de un corcel blanco o de una mujer voluptuosa y sensual, o de ambas cosas a la vez, me retenía contra mi voluntad en una mazmorra revestida de espejos que no devolvían mi reflejo, que se asomaban a paredes roñosas, que tachaban mi imagen como si fuera yo producto de una artera treta tejida con los falaces pespuntes de los sueños.

En mis sueños me veía en un futuro lejano y apocalíptico convertido en un inmisericorde vampiro llamadoZepheus que tenía una cita pendiente, en un hado reservado para la comisión de futuras masacres sanguinarias, con una heróica legionaria humana llamada Morgana.

Mis maléficas huestes subyugaban a un reducto despavorido de humanos en una tierra de vampiros devastada.
En mis sueños pude descubrir cuales eran los únicos escollos que debía salvar antes de abrazar con arrojo y ferocidad mi abyecto destino: escapar de esta prisión, derrotar al dios Bustibel y acudir al encuentro de mis peores enemigas o aliadas, según se tornara el destino, Morgana Fairchild y la bellísima princesa Lady Mariam, a quien pretendía desposar o encerrar en un castillo durante toda la eternidad...

Ahora conocía mi nombre real, Zepheus, y tendría que batirme en un duelo a muerte con Bustibel para lograr mi victoria en un futuro lejano en tierra de vampiros...

_________________
WWW.GLOBEDIA.COM
WWW.BLADERUNNER-SIRENAS-IN-LOVE.BLOGSPOT.COM

_________________
WWW.GLOBEDIA.COM
WWW.BLADERUNNER-SIRENAS-IN-LOVE.BLOGSPOT.COM; WWW.SIRENAS-IN-LOVE-SIRENAS-IN-HELL.BLOGSPOT.COM
Volver arriba
Ver perfil de usuario Enviar mensaje privado Enviar email Visitar sitio web del autor
Mostrar mensajes de anteriores:   


#
Publicar nuevo tema   Responder al tema    Foros de discusión -> Nuestros relatos -> TerrorTodas las horas son GMT + 2 Horas
Todas las horas son GMT + 2 Horas
Página 1 de 1

 
Cambiar a:  
Puede publicar nuevos temas en este foro
No puede responder a temas en este foro
No puede editar sus mensajes en este foro
No puede borrar sus mensajes en este foro
No puede votar en encuestas en este foro



Powered by phpBB © 2001, 2005 phpBB Group
Designed by:wordpress designcell phone reverse directory

Crear un foro gratis | foros de Literatura & Poesía | | soporte foros | Contactar | Denunciar un abuso | FAQ | Foro ejemplo