La casa literaria
 FAQFAQ   BuscarBuscar   MiembrosMiembros   Grupos de UsuariosGrupos de Usuarios   PerfilPerfil   RegistrarseRegistrarse 

Fecha y hora actual: Mie Dic 11, 2019 10:36 am
Entre para ver sus mensajes privados | Login
BAR LAS MARGARITAS, ESCRITO POR ELIA G.SOLIS

 
#
Publicar nuevo tema   Responder al tema    Foros de discusión -> Nuestros relatos -> Amor
Ver tema anterior :: Ver tema siguiente  
Autor Mensaje
Sofía






Registrado: 31 Jul 2012
Mensajes: 188


Sexo:Esta usuaria es una Mujer

MensajePublicado: Sab Oct 13, 2012 4:21 pm    Asunto: BAR LAS MARGARITAS, ESCRITO POR ELIA G.SOLIS Responder citando


Bar Las Margaritas. Un relato de Elia G.Solis en su web:

http://iacobshilenuss.blogspot.com.es/

¡Hola! he encontrado esta preciosa historia de amor lésbico que me ha encantado y quería compartirla con vosotros. Está super bien contada.
Un besazo de Sofía



No volví a ver a la señora mayor de pelo rubio platino hasta cinco meses después, cuando nuestro breve y extraño encuentro en el Café Gijón se había enquistado en mi memoria y yacía en mi recuerdo convertido en un sueño de inquietud. La verdad, todo este asunto de los amores novelescos de mi padre se me fue de las manos desde el principio. Aquella insinuación – “¡Dios, sí que me amaba. Cumplió la promesa. Te puso mi nombre!” -, abrió en mi viajera imaginación la puerta de las mil y una historias. Despierta me hacía, entre otras muchas, las preguntas siguientes: ¿Quién era aquella mujer? ¿Qué relación tuvo con mi padre? ¿Por qué aparecía en mi vida ahora? ¿Qué intenciones la traían hasta mí?


Chicas de la mano
Durante más de dos meses, siempre los martes y los jueves, mientras dormía, soñé con las calles nocturnas de un Oviedo de posguerra lleno de niebla, las fachadas de las casa con las balas incrustadas a la vista. En medio de aquella desolación, una pareja de enamorados cogidos de la mano, caminaban hacia ninguna parte, rompiendo la quietud de la noche. Esa pareja eran ellos, mi padre y la mujer de pelo rubio platino. Yo los seguía, sin ningún motivo. Sólo quería saber, preguntarles. Pero cuando los detuvo mi voz, cuando una pregunta olvidada saltó al húmedo aire de aquella noche sin tiempo, ellos se volvieron. Y ellos ya no eran ellos. Ellos eran ellas. La mujer de pelo rubio platino y la otra mujer, un poco más alta, es decir yo. Ahí me despertaba. Me despertaba porque mi subconsciente no permitía, ni en sueños, un sentimiento así, un deseo así, en esa dirección.


Casa natal de
Armando Palacios Valdés
La vi, al menos eso creí entonces, desde el coche, a la salida de Los Barredos, en Asturias, apalancada en la puerta del bar Las Margaritas, como una mujer cualquiera de la vida, eso sí, muy rejuvenecida, a mi izquierda, cuando subía hacia Entralgo, la patria chica de Armando Palacio Valdés. Había quedado allí a las once de la mañana con Noelia Sánchez, la directora del Centro de Interpretación del afamado escritor asturiano, para consultarle algunos detalles editoriales. Amaya Elezcano, nuestra flamante directora de Relaciones Editoriales, necesitaba algo novedoso para una nueva edición de colegio de la “Aldea perdida” y, como yo me había criado en la zona y conocía bien la comarca, me lo había encargado a mí. El trabajo fue muy bien. Noelia estaba como siempre, como la recordaba del instituto, simpática y cariñosa. Enseguida llegamos a un acuerdo. A las dos y media habíamos terminado. Nos acercamos a comer a La Casona. A la vuelta, al enfilar la recta de Los Barredos, algo tiró de mí. Paré coche. Y entré en el bar Las Margaritas.


Sidería típica asturiana
Entré por la puerta de la izquierda y me fui derecha a la barra. Había una jovencita de pantalones tejanos, blusa escotada y piercing de nariz, sentada también a la barra, fumando y masticando chicle, al fondo de la estancia, de espaldas a la televisión, sobre ella. Olía a sidra y a cordero asado. La camarera era una mujerona de poco más de cuarenta años, muy alta, de pelo rizado y carne fofa, con una voz varonil agriada por el aguardiente.
- ¿Qué quieres? – dijo secamente.
- Ponme un café con leche.
Me senté en la banqueta, puse el bolso en el mostrador, encendí un cigarrillo, y le eché un vistazo al local. Entre puerta y puerta, en la penumbra había un par de mesas con sus respectivas sillas. En la que estaba pegada a la pared, en la semioscuridad, dos muchachas no sé si mayores de edad se besaban en los labios, con toda naturalidad, como dos enamorados. Bueno, eran además caricias, por debajo de la mesa, en la entrepierna, y un poco más arriba también. Aparté la vista. El asco me vino derecho a la boca del estómago. Pero, para sorpresa mía, he de reconocerlo, no vino sólo, había también un cierto deleite que llenó de rubor mis mejillas. Aparté los ojos, sí, lo hice instintivamente. Pero ellas se dieron cuenta, la tres, buenos, la camarera también. Entonces bajé los ojos al suelo, avergonzada, y vi el serrín cubriéndolo todo, y los restos de otros cigarros; todos ellos con restos de carmín en la boquilla. Quise marcharme y no pude. El sueño había vuelto a mí con toda nitidez, de golpe. La mujer de pelo rojo platino y yo cogidas de la mano, como un estruendo en mi consciencia, con un asco y un deseo, como una contradicción.


La camarera trajo el café.
- ¿Qué le debo? – dije.
- Por el café uno veinte. Por el desprecio cinco. O sea seis euros con veinte.
Me quedé muda de sorpresa. Ni reaccioné siquiera. Estaba temblando. Saqué el monedero. Le di un billete de diez euros, eché el azúcar en la taza, removí y me lo tomé de un trago, quemándome toda por dentro. Para cuando la camarera me trajo el cambio ya estaba yo lista para salir.
- La Madame me ha dicho esta mañana que le diera esto, junto con el cambio.
Era una tarjeta de presentación de la dueña del bar Las Margaritas, en papel pan tostado. Había un nombre, un número de teléfono. Y por detrás, escrito a mano, ponía: “Igual, la misma cara que tu padre”.
Volver arriba
Ver perfil de usuario Enviar mensaje privado
Mostrar mensajes de anteriores:   


#
Publicar nuevo tema   Responder al tema    Foros de discusión -> Nuestros relatos -> AmorTodas las horas son GMT + 2 Horas
Todas las horas son GMT + 2 Horas
Página 1 de 1

 
Cambiar a:  
Puede publicar nuevos temas en este foro
No puede responder a temas en este foro
No puede editar sus mensajes en este foro
No puede borrar sus mensajes en este foro
No puede votar en encuestas en este foro



Powered by phpBB © 2001, 2005 phpBB Group
Designed by:wordpress designcell phone reverse directory

Crear foro gratis | foros de Literatura & Poesía | | soporte foros | Contactar | Denunciar un abuso | FAQ | Foro ejemplo